-Y qué va a ser de las mentes de los pobres locos que no vean la salida? Vas a perdonarlos igual?
Si te entrego mi carne, mi tiempo, mi vida, los podés perdonar?
Nací para ser sacrificada, ahora lo sé.
Es la naturaleza ineludible, la ciencia perfecta, está todo bien.
La sangre entregada voluntariamente es más poderosa que cualquier maldición.
Voy a ponerle un punto al tiempo, un freno al miedo, Santo Stop:
Lo sagrado reemplazará a los deseos de una carne que no hace más que morir.
El pájaro reemplazará a la serpiente que alimenta guerras en el hambre del placer.
Y un día, no muy lejano, no voy a soñar con Mirndaí.
Cuando el miedo se vaya voy a volverme pájaro
y voy a alejarme volando de ahí.