No me confundas con Florencia en el país de las maravillas. Que yo acá sobrevuelo la ciudad de la furia. Sobre la furiosa calamidad de la incomprensión y el desahogo. Sobre todo lo que se necesita y no se puede alcanzar.
Quise jugar a la confianza, jugar a decir la verdad. Ahora mirame, tengo una confianza rota y nada más.
Acá es donde el aire quema. Si te quedan fuerzas para respirar. Acá es donde me arrepiento pero vos sabés, no tengo vuelta atrás.
Todos exigen paz mientras hacen la guerra. Y yo no quería entrar en el juego, yo trataba de vivir en paz. Yo capto señales y me desarman. Todas a la vez
Yo trato de respirar y no puedo.
Acá es donde tratan de lavarme la cabeza. Y es que mi cordura no da más... se quiere ir corriendo y yo también. Pero ves que no me alejo? No me estoy alejando de vos.
Estoy colgada de un hilo, con las manos envueltas en llamas. Acá es donde la magia ya no funciona. Acá los sueños se van. Acá todo pesa toneladas, y si no tenés fuerza para cargarlo te vas para el mar. Quiero escucharlos decir: ‘paremos un poco que se nos muere’
Pero nadie hace nada, nadie se da cuenta.
Y quiero que todo no cuaje tan bien a favor del enemigo. Quiero que escuches lo que grito a tu favor, y entendéQue estoy remando contra la corriente. Y no es así, es un alud. Una avalancha que me pasa por encima. Y sí, pienso llegar viva al otro lado. Para eso me sigo parando después de lluvias de golpes. Un Otro lado que espero exista