1.1.05

entenderse en su propio contexto

Con ojos brillantes, la nena le preguntó: Si vos podés hablar, por qué yo no puedo volar?
-La cabeza parlante se quedó muda-
Ella desplegó sus alas -que llevaba escondidas en algún perfume del pelo de aquella otra existencia-, se elevó unos metros sobre la mesa, y con una sonrisa voló hasta perderse de vista.