2.2.05

nadamos en el hielo
-ya no sé hacerlo derretir-
porque hay que tener las manos bien puestas
y se me quebraron, no ves?
y se me rompió el corazón
y vinieron los carroñeros
a comer de mis restos
-las hienas no dejan de reirse de mi desgracia-
te había dicho que no sé volar?
igual no me puedo mantener en pie sola. eso sí te lo había contado una vez
sacame este olor a dolor de unas lágrimas que no sé de dónde salen
que no sé de dónde vienen
que no sé de dónde vengo...
y se me duermen los pies
yo sabía que no sabía caminar...
y sigue flotando en el aire esa música bien triste
entonces me voy. no tengo cigarrillos
entonces me voy a escuchar la misma música
que sigue sonando en mis oídos
y así toda la noche. yo sé que hoy no duermo
tengo una distancia atravesada
-de las más filosas-
eso es lo que pasa.