29.10.04

Yo puedo fingir muy bien.
Puedo sentarme en esta silla, relajada, alegre.
Hasta puedo hacer como que no escucho.
Puedo interesarme en las portadas de los libros.
Puedo sonreir irónicamente y no hacer nada más.
Pero vos no te preocupes que yo no me guardo nada
Más tarde, siempre, sola.
Las paredes de mi habitación, después, devoran los alaridos de cada dolor. A ver si entienden. Que no guardo, selecciono.